Testimonios
Berta Fernández : el camino de Santiago : Un viaje interior ...
En el silencio de los pasos
nace el latido de una voz interior,
un susurro que me guía
hacia la profundidad…
El Camino de Santiago,
un viaje que abre destinos…
Cada paso es un acto de entrega,
un desafío a la propia identidad,
el ego va cayendo
para dar paso a lo más esencial,
donde la fe y la duda se entrelazan,
y la búsqueda de sentido
se va transformando en el bosque, en el río y en el mar.
La compañía y la soledad se abrazan,
un baile de introspección y conexión
donde las palabras se desvanecen
en el rumor del agua.
Un néctar de belleza y cuidado
sostiene luces y sombras,
miedos y esperanzas,
el regalo de un propósito profundo…
El Camino es un viaje iniciático
que derrama un bálsamo de resiliencia.
Y así, cada kilómetro recorrido,
es una oportunidad
para aprender a vivir en lo sencillo,
en la belleza de las pequeñas cosas,
recordándonos que tenemos un lugar
en este Mundo…
Gracias, gracias, gracias, Mita, tu guía, tu delicadeza, tu compañía y maestría en el Camino, abre muchos caminos…
La huella que ha dejado en mí el Camino de Santiago es imborrable y me acompañará toda la vida..
Laura : Variante espiritual: Camino portugués.
Instalada en una alegría calma vuelvo a fragmentos del camino.
Un viaje de regreso, de reconstrucción me dije.
Una segunda oportunidad, volver a hacer el camino, reparar lo que quedó inconcluso.
El camino siempre es nuevo, escucho decir y es cierto.
Si bien el impulso fue reencontrarme con la que había quedado en el camino anterior, lo que fui reconociendo fue que, a medida que pasaban los días y la caminata, lo que iba quedando era un propósito más simple.
Sea lo que sea que haya sucedido y estuviera sucediendo ahora, la cosa para mí es cultivar el ser feliz sin certezas.
Con lo bueno, lo malo, lo cómodo, lo incómodo, lo que la vida vaya presentando.
Caminar y conectar…
Y el regalo de hacerlo en compañía de un grupo de personas que, cultivando estar presentes, invitan a vincularme de un modo sencillo, orgánico, sin posturas ni exigencias.
Nuestra humanidad en cada paso.
Celebro el camino recorrido!
Patricia: Variante del camino
Dejar de hacer, para Ser en el camino.
A unos días de finalizar el recorrido de la variante espiritual del camino portugués, quiero compartir algunas pinceladas sobre esta maravillosa experiencia.
Y cuando las llamo pinceladas es porque poner en palabras una vivencia tan única y especial, puede que no alcance a transmitir lo rico que resultó para mí.
Me llevo muchos aprendizajes, entre los que destaco especialmente el recordar al camino como la vida misma.
A lo largo de los días, fui percibiendo variadas sensaciones y emociones, que se desplegaban a la par de la gama de paisajes, climas, texturas, colores, sonidos y aromas.
La naturaleza se me ofrecía generosamente con la fuerza y la suavidad necesarias a cada paso.
Al mismo tiempo, su ritmo orgánico me fue acompañando para sosegar mis momentos de agitación y para sostenerme amablemente en la incomodidad y el dolor en el cuerpo y en el corazón.
Cada mañana ponía en práctica una nueva intención, que a modo de un fueguito encendido me alentaba a seguir adelante.
La misma variedad se manifestaba en la naturaleza, es la misma que se iba expresando en mis estados de ánimo a lo largo de los días. Sin embargo, destaco a la alegría como mi emoción más presente en el recorrido, como una fiel y maravillosa compañera.
Quiero hacer una especial mención al acompañamiento y guía de Mita a lo largo del camino.
Su temple, su intuición, su fuerza amorosa y su sabiduría se conjugaron armoniosamente para que esta práctica del caminar consciente en la naturaleza resultara para mí única y memorable.
Caminar a su lado me resultó un precioso ejercicio de modelado, una experiencia de autoconocimiento, de introspección y de conexión que siempre atesoraré en mi corazón.
Gracias, gracias, gracias 🙏
